Hoy lo conocí y supe que era él.
Fue extraño. Comimos juntos.
Él en un extremo, yo en el otro.
Nos acompañamos sin decir nada.
Solo una vez cruzamos miradas.
Y fue suficiente, caí en la ramada.
Nunca lo volveré a ver.
Aunque hay algo que me evita creérmela del todo.
Lo volveré a ver. ¡Puedo asegurarlo!
No puedo, pero tampoco puedo negarlo.
Estuvimos tan cerca, él no lo supo.
Y yo tampoco sé de qué estoy hablando.
- dp
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